Historia

jueves, 19 de noviembre de 2015

Historias


Capítulo 2

    Desperté cuando el sol entró por la ventana, acariciando mi rostro dormido. Aún era temprano, apostaría que, aproximadamente, serían las diez como muy tarde.
    
    Me senté en la cama frotándome los ojos con las manos, para espabilarme. Miré al lado donde dormía Alex, pero no estaba. Supuse que estaría preparando el desayuno, porque me llegaba un gran olor a huevos con bacon. Típico de él.
    
    Me levanté, me vestí y me arreglé un poco para ir por el pueblo con Alejandro. Mientras me dirigía a la cocina, recibí un mensaje en el móvil:
    
    -"Jessica, he salido con una amiga a comprar, desayuna y ve a casa de Josh, te espera. Que pases un buen día, y estate en casa a las 10"- leí algo sonrojada
    
    Bloqueé el móvil y me senté a desayunar. Al probarun bocado, mi cara cambió, de nerviosa a alegre, ¡estaba buenísimo! Nunca supe el don que tiene este chico por la cocina, hasta ahora.
    
    Terminé rápidamente, fui corriendo al baño para peinarme bien, maquillarme y perfumarme. No quería causar una mala impresión al muchacho.
    
    Salí de casa, mas, en ese momento, tuve que entrar de nuevo, casi me dejo el móvil y si me llamaban me caía una buena regañina...
    
    Salí de nuevo con mucha prisa. ¡Llegaba tarde! Espezó mal y continuó peor... Corriendo hacia su casa, un coche me pitó, a lo que reaccioné  dando un salto del susto. ¡Casi me atropellan! y eso no era lo peor de todo, aparte de eso, ¡me salpicó con un charco! Ya no me daba tiempo a volver a casa y cambiarme, con lo que seguí andando empapada. ¿Cómo me vería Josh? Seguro que me repudia...
    
    Llegué a su casa tras una larga caminata y, al llamar al timbre, él me abrió en un momento, como si me estuviese esperando. Sonrió y me ofreció pasar. Yo le agradecí con una leve reverencia y añadió:
    
    -Enseguida te traigo una manta para que no te constipes
    -Gracias - contesté
    
    La verdad es que tenía mucho frío, lo cual se agradecía. Volvió a los pocos segundos y me puso una manta alrededor de los hombros y me abrazó.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Historias

  


CAPÍTULO 1

     Todo comenzó un día 25, el día de Navidad concretamente. Fui de viaje a un pueblo con mi mejor amigo. Ambos teníamos que permanecer en la misma casa, puesto que no teníamos otro sitio donde poder pasar la noche. Además, sus padres no estaban, y confiaron en nosotros para cuidar la casa.
   
    A la tarde, me encontraba junto a unos amigos de toda la vida, esperando, sentada en una fría pista de skate, observando el mar, a los skaters y, en sí, a la gente que pasaba. Me encontraba con mi mejor amigo, Alejandro, un chico rubito, alto, de ojos oscuros. Él tenía unas pecas muy graciosas que conjuntaban con su sonrisa. Es muy alegre, muy simpático y un gran amigo. Ese día, estuvimos los dos jugando un poco, cuando, sin darme cuenta, me choqué.
   
     Caí al suelo, y me froté la cabeza revolviendo mi pelo castaño más bien rubio. Al abrir los ojos, de color verde, vi a un chico, alto, castaño, de ojos oscuros, extendiendo la mano hacia mí, ofreciéndome su ayuda para levantarme, cosa que yo correspondí.
 
     Nos miramos un rato, y él se agachó. Me enrojecí al ver su acción, y cuando miré sus manos estaba recogiendo mi gorrito, debió caerse al suelo cuando me choqué. Amablemente, me lo devolvió con una amplia sonrisa, y se la devolví.
 
    Fuimos con Alex de nuevo, y él saludó al chico con el que venia. Me sobresalté al saber que se conocían y ambos se rieron.
  -Jessica, pues claro que le conozco, es amigo mio desde que fui a la convención- dijo Alejandro sonriendo
  -Mi nombre es Josh, un placer conocerte- comentó mientras su sonrisa me cautivaba.
 
   Yo, sonrojada, le dije mi nombre, acto seguido, empezaron a reírse. No entendí el por qué, pero les acompañé riéndome también. Pensé que podría ser por lo roja que me encontraba en ese momento. Pasadas las horas, mi amigo dijo de volver a casa, se hacía tarde. El sol se ocultaba entre las pequeñas olas del mar, que parecía que se despedían de nosotros.

   Caminamos los tres juntos entre risas y empujones amistosos, hasta que Josh se tuvo que despedir de nosotros. A Alex  le estrechó la mano, y a mi, sin embargo, me abrazo y me dio dos besos, cosa que hice igual algo más sonrojada. Tras irse él, seguimos caminando, y tras un largo rato, noté que no me dejaba de mirar. Su cara reflejaba la picardía, me resultó extraño, y puse cara rara. De seguido, ambos nos reímos y entramos a casa.
   -¿Qué te ha parecido Josh?- Me preguntó con una sonrisita
   -mnh...bueno... es un buen chico y tal... - dije yo nerviosa
   -Está bien, iré a ducharme... Tú ve preparando la cena.-concretó yendo hacia el baño
 
    Resoplé, y encamine a la cocina algo confusa. Muchas dudas se acumulaban en mis pensamientos, pero no debía pensar eso ahora, debía preocuparme por la cena o sino podría cortarme...

    cuando Alex salió de la ducha, yo recién estaba poniendo la mesa para cenar, pero al mirarle me tapé rápidamente los ojos.
    -¡¿POR QUÉ DEMONIOS NO TE HAS PUESTO LA ROPA!?-explamé de mala manera
    -Porque somos casi hermanos... además no tienes que sonrojarte, sé que te gusto- dijo con aires de superioridad
    -¡VÍSTETE GUARRO!-Grité mientras le lanzaba un trapo
 
    Él sólo rió, y se volvió al baño, poniéndose la ropa. Mientras, yo estaba furiosa terminando de poner la mesa. Sólo se le ocurrían a él esas ideas de bombero jubilado...

   Al rato, comenzamos a cenar, sin decir palabra, nos limitamos a cenar y ya, no queríamos hablar del tema de Josh... y menos yo, que acababa de superar mi relación hace bien poco y no quería más dolor.
   -Deberías decírselo...-dijo mientras se metía la cuchara en la boca
   -Cállate, no tienes ni idea...-dije haciendo lo mismo que él
   -Vale vale, relajate un poco... Encima que te intento animar...-continuó mirándome serio

   A decir verdad, nunca le había visto así, serio, me resultó raro. Volví a mirar a mi plato y añadí
   -Ni siquiera sé como es y ya intentas emparejarnos...

   Él rió y continuamos la cena. Tras ello, me dirigí a la ducha, que me di prisa. Me puse mi camisón rosa, corto, me lo regaló mi abuela al morir, y nunca me separé de él desde entonces.

   Alex se fue a la cama a dormir, y no pasaron apenas varios segundos antes de que se durmiese. Al llegar yo a la habitación le vi, suspiré y me acerqué a la cama con sigilo. Le aparté para que me dejase un hueco y me tumbé pensativa.

   Al rato, seguía mirando a la pared, cuando noté que me abrazaban por la espalda, era Alejandro, que tiene esa manía de abrazarme dormido, y la verdad,  no me molesta, mientras que no me empuje de la cama vamos bien.
 
   Comencé a cerrar lentamente los ojos, el sueño me invadía, no podía parar de pensar mientras me iba sumiendo en un sueño profundo...  Al fin, me dormí.
 

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Bienvenida

 INTRODUCCIÓN


Antes de empezar a contar nuestras historias y nuestras alocadas vidas os vamos a mostrar como somos.Con este diario queremos mostrar como somos realmente y lo que muy pocas personas saben de nosotras, así como secretos mas importantes, problemas, confesiones...También contaremos nuestro día a día y problemas cotidianos que nos suelen suceder y seguro que muchísimas de vosotras también tenéis.
El fin de este blogg es a parte de desahogarnos, que lo hagáis vosotras también y que nos contéis vuestros problemas mas inquietantes e intentar ayudarnos entre nosotras y formar una gran familia. 

Consejos

¿cómo sé que es amor y no simple capricho?

          Hoy día, tanto hombres como mujeres se hacen la misma pregunta, ¿cómo se que es amor y no un capricho pasajero?

          Es una cuestión que ha escapado de manos de muchísimas personas, y hoy estoy dispuesta a desmentirlo. Amor, no es algo que llegue cuando desees, al contrario, llega cuando menos lo esperas o, incluso, cuando no lo buscas. Llega, por que sí, y se va, por que sí. 
          A pesar de todo ello, la gente sigue sufriendo y alegrándose por este sentimiento, bello, pero a la vez devastador. aun así, no hay razones por las que no luchar por ello, puesto que las cosas por las que se luchan son las que realmente importan.

          Tras esta leve introducción, me meto al tema que realmente hoy nos ocupa. La forma de saber si es correspondido un amor o no. Es fácil. Si sientes algo por esa persona, y haces lo posible por estar con él/ella, realmente es amor. 

Trucos para saber si es amor correspondido


  • MANTENER LA MIRADA
      Puede ser uno de los métodos más fáciles, pero a la vez son capaces de delatarte, puesto que tienes que ir con cuidado. Consiste en mirar a esa persona a los ojos, por tres segundos como mínimo y si, desvía la mirada o se sonroja levemente, eso es señal de que esta interesado, no de forma carnal, sino sentimental. Y lo mismo pasará contigo, si te gusta, no podrás aguantar la mirada
  • ACOMPAÑAMIENTO
     Por lo general, cuando dos personas se quieren, buscan la compañía del otro, aún que este no lo sepa. Esa necesidad de sentirse protegida, de proteger lo que amas, esa sensación es la que realmente importa, puesto que es la que te hará luchar por ese amor. 
    Obviamente, no hay que confundir ese comportamiento, puesto que solo puede querer como amigos, cosa que hoy día si dos personas están muy juntos, la sociedad ya dice que por obligación, tienen que ser pareja, y no es así.
    Este método no es muy fiable, pero de algo ayuda.